Puerta de San Lorenzo o de Bilbao

Puerta en la Antigua Muralla de Laredo (s. XIII), por la que salía el camino a Bilbao. Durante siglos se la llamó puerta de San Lorenzo.

Esta puerta, perteneciente a la muralla medieval del siglo XIII, se denominó antigüamente “Arco de la Calzada”, más tarde y durante varios siglos “Puerta de San Lorenzo”, porque a través de ella se accedía al barrio de su mismo nombre, y más recientemente “Puerta de Bilbao”, por dar acceso a la carretera que lleva a Bilbao.

Las puertas principales como ésta estaban protegidas por torres ubicadas encima de ellas. Ésta en concreto estaba provista de fuertes batientes de madera reforzados con herrajes metálicos que la hacían más resistente. El control de las puertas, de su cierre o apertura, a través de toques de campana, residía en los representantes anuales del concejo, alcaldes y regidores. El traspaso de las llaves de las puertas se hacía con testigos y con escribano público que daba fe. Nadie podía entrar o salir del interior del recinto amurallado después de cerradas las puertas, y el que infringía esta ley era amonestado con severos castigos.

Puerta de San Lorenzo en Google Maps

Tras la concesión del fuero de Logroño (año 1200) por Alfonso VIII, cuando se produjo un crecimiento poblacional y económico de la villa y se configuró una primera estructura urbana, conocida como La Puebla Vieja. Este primer núcleo, rodeado de una muralla defensiva con parapetos almenados, presentaba una organización en retícula de tres calles verticales (Ruamayor, San Marcial y Santa María) y tres horizontales (San Martín, Ruayusera y Enmedio) que se entrecruzaban dando lugar a solares cuadrangulares.

Tanto en la Puebla Vieja como en el Arrabal se conservan restos de lienzos de la muralla y algunas de sus puertas, como la de Santa María la Blanca, en cuyo pasadizo se conserva una imagen gótica de la Virgen con el Niño, el Portillo de San Marcial, la Puerta de San Lorenzo y la Puerta de Bilbao, con forma de torreón y cuerpo de guardia.